
Traicion de amigas
Evelyn conoció a Daniela en la secundaria, empezaron a hablar y desde ese día no se separaron más.
Después de tres meses llegó al curso un chico nuevo llamado Javier. A Evelyn le gustaba mucho, a Daniela también, pero ella no decía nada porque no quería perder a su mejor amiga.
Al poco tiempo, Evelyn y Javier empezaron a salir. Daniela estaba muy triste, Evelyn le preguntaba qué le pasaba y ella no le contestaba.
Luego de un año Daniela se puso de novia y Evelyn se casó y tuvo una hija.
Un día Daniela iba en su auto y descubrió que su amiga engañaba a su marido. Quedó sorprendida. Javier no se lo merecía. Nadie sabía que estaba enamorada de él y que siempre había sentido una enorme envidia por su amiga.
Una tarde, cuando Evelyn volvío a su casa luego de llevar a su hija al jardín y se acostó a dormir la siesta. Daniela entró cuidadosamente asegurándose de que nadie la hubiera visto. Sacó un arma y le disparó en la cabeza. Luego cambió el arma por otra del mismo calibre y se fue por la puerta de atrás. Al escuchar el disparo, los vecinos llamaron a la policía.
Javier recibió un llamado del jardín de su hija comunicándole que su mujer no la había ido a buscar. Le pareció muy extraño. Cuando regresó a su casa se encontró con la policía. Se llevaron el cuerpo. Entonces entró el Comisario Julio Herrera y le preguntó si había habido alguna pelea familiar o con alguna amistad o si había surgido algún inconveniente en las últimas semanas. Él recordó solamente algunas peleas entre ella, su hermana y su madrastra.
Daniela se sentía muy mal por lo que había hecho, pero el dolor por haber perdido a Javier y la enorme envidia hacia Evelyn eran más fuertes. Además,ya era tarde para lamentarse. Absolutamente nadie sospechaba de ella,
El comisario interrogó a la hermana y la madrastra, pero ellas en esa fecha estaban de vacaciones en otra provincia. El comisario no encontraba ningún otro sospechoso. Podría haber sido un suicidio.
Una mañana sonó el teléfono del despacho de Julio Herrera. Era un vecino que había visto salir una mujer de la casa mirando para todos lados y tapándose la cara. El comisario le preguntó a Javier si conocía alguna persona que coincidiera con la descripción hecha por el vecino. Horrorizado confirmó que todo apuntaba a una sola persona: Daniela. Hicieron un allanamiento en su domicilio y encontraron el arma con sus huellas.
Daniela se sentía culpable y confesó todo.
Lucía Robledo y Débora Gómez Gauto
2º 5ª